Lectura 4
"Lord Henry Wotton: No existe aquello llamado buena
influencia, señor Gray. Todas las influencias son inmorales-inmorales desde el
punto de vista científico.
Dorian Gray: ¿Por qué?
Lord Henry Wotton: Porque influenciar a una persona es darle
nuestra propia alma. Esta no tendrá sus propios pensamientos, y se incendiará
con sus propias pasiones. Sus virtudes no serán reales, sus pecados, si existen
los pecados, serán prestados. Se convierte en el eco de la música de otro, el
actor de una parte que no ha sido escrita para él. El objetivo de la vida es el
desarrollo de su propio yo. Encontrar su naturaleza apropiada, es esto por lo
que cada uno de nosotros estamos aquí. El mundo tiene miedo de sí mismo, se han
olvidado de la mayor de todas las obligaciones, la propia. Claro que son
caritativos, alimentan al hambriento, y visten a los mendigos. Pero su propio
ser está famélico y desnudo. La valentía huyó de nuestra raza. Tal vez nunca la
tuvimos. El terror a la sociedad, que es la base de la moral, el terror a Dios,
que es el secreto de la religión, estas son las dos cosas que nos gobiernan. Y
sin embargo... Sin embargo, creo que, si un hombre viviera su vida
completamente y hasta el límite, si le diera forma a cada sentimiento,
expresión a cada pensamiento, realidad a cada sueño. El mundo alcanzaría un
impulso tan fresco de alegría que olvidaríamos lo malo de la mediocridad, y
regresaríamos a la época helénica ideal, a algo más dulce, más rico, que el
ideal helénico. Pero hasta el hombre más valiente tiene miedo de sí mismo...Se
ha dicho que los mayores acontecimientos del mundo suceden en nuestro cerebro.
Es en el cerebro, y sólo en él, donde los grandes pecados del mundo suceden.
Usted señor Gray, usted mismo, con su sonrosada juventud y blanca adolescencia,
ha tenido pasiones que le asustaron, pensamientos que le llenaron de terror,
sueños estando despierto y dormido cuyos recuerdos podrían manchar sus mejillas
de vergüenza.
Se frotó los ojos, y se acercó al cuadro y lo examinó de nuevo. No
había señales de cambio alguno cuando miró la pintura, y sin embargo no quedaba
duda que la expresión se había alterado. No era sólo su propia impresión. Era
horriblemente obvio. Se lanzó sobre la silla, y empezó a pensar.
“El retrato
de Dorian Gray” de Oscar Wilde
¿Cuáles son los cuestionamientos de la lectura?
¿Cuál sería el prototipo de persona que respondería de la
misma manera que Lord Henry Wotton?
¿Creen que la respuesta de Lord Henry Wotton sea cierta? Perspectivas
de todos los del grupo.
¿Qué harían ustedes para evitar dichos problemas en su propia
vida? Perspectivas de todos los del grupo.

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